La frase "el contenido es el rey" lleva años circulando en la industria hasta volverse un lugar común. Sampó la tomó como punto de partida para cuestionar el modelo con el que las marcas se relacionan con las audiencias digitales: un modelo que, en su diagnóstico, sigue mirando hacia adentro en lugar de mirar hacia afuera.
"La industria publicitaria está llena de egresados a los que no les importa lo que piensa la gente común."
— Hernán Sampó, El Ojo 2023
Para ilustrar su argumento, Sampó presentó dos casos de creadores que entendieron el juego digital mejor que cualquier agencia: MrBeast, que construyó su plataforma desde el entretenimiento puro antes de expandirse hacia proyectos de responsabilidad social; e Ibai, el streamer y youtuber español cuya "La Velada del Año" convocó 16 millones de espectadores simultáneos en su tercera edición. Dos ejemplos de audiencias difíciles de alcanzar por los medios tradicionales, conquistadas a través del entretenimiento en vivo y la competencia.
El invitado
Sampó convocó al escenario a Agustín Aristarain, conocido como Soy Rada: músico, actor, comediante y mago que construyó visibilidad digital para sus espectáculos de teatro a través del contenido orgánico. Juntos exploraron qué hace que un contenido funcione de verdad.
"La autenticidad no es una técnica. Es saber para quién estás hablando — su edad, su ubicación, sus intereses — y tomar decisiones genuinas a partir de eso."
— Agustín Aristarain (Soy Rada)
Aristarain fue directo: el número de seguidores importa menos que entender a fondo a la audiencia. Y que el contenido digital no puede ser de baja calidad solo porque es online — la exigencia de la audiencia es la misma, o mayor.
La conclusión
Las marcas que quieren destacarse en el ruido publicitario diario tienen que hacer una sola cosa con convicción: cuestionar sus supuestos, hacer las cosas diferente y asumir riesgos. No hay atajo. La estrategia sin creatividad es invisible. La creatividad sin estrategia es ruido.
Esa tensión — y cómo resolverla — es exactamente el núcleo de lo que Hernán Sampó construyó después en Vértice.